En tiempos de cambio necesario del modelo económico, ha dicho hoy del Álamo, se debe apostar por los sistemas forestales como agente de un nuevo modelo cíclico, llevando la emisión de residuos a cero e incentivando energías como la biomasa forestal, que, denuncian, está olvidada por los ministros.
En este Año Europeo del Aire, los Ingenieros de Montes han querido destacar la directa relación entre la calidad del aire y el papel de los bosques, ya que actúan como sumideros de CO2 de la atmósfera, y almacenan, en el caso español, entre tres y quince toneladas de dióxido de carbono por hectárea y año, unas 80 millones de toneladas en total, que suponen hasta el 20 % de las emisiones del país.
En su importante papel para abordar el cambio climático, es destacable que aparte de absorber parte de las emisiones tóxicas y mitigar así el calentamiento global, también devuelven a la atmósfera hasta cinco toneladas de oxígeno.
Por otra parte, los árboles eliminan del aire polvo y partículas en suspensión, entre 30 y 80 toneladas por hectárea y año, han declarado en el Colegio de Ingenieros hoy.
La calidad del aire impacta, y mucho, sobre nuestros bosques, que este año han perdido salud, según el Inventario de Daños Forestales 2012 (IDF), cuyos datos han evidenciado defoliaciones superiores al 25 % en casi el 16 % de los pies de árboles analizados, casi 6 puntos más que en el año anterior.
Según el decano de los ingenieros de montes las causas de este empeoramiento de la salud de nuestros bosques reside en la sequía del último año hidrológico, que sometió a estrés hídrico a los árboles, y en mayor medida a las frondosas que a las coníferas.
Pese a esto, con respecto a Europa, España contaba con un sistema forestal más saludable que la media de los países de la UE, con una diferencia de casi 12 puntos en 2011.
También han querido hacer hincapié en el papel de los bosques urbanos y periurbanos, destacando además el caso de Madrid como la segunda ciudad en el mundo con más arbolado, ya que consideran que deben ser la parte clave de los Planes Nacionales de Calidad del Aire.
Estos planes, que trasponen la Directiva Europea de Calidad del Aire, deberían impulsar al máximo los bosques en las ciudades y cinturones verdes que las rodeen, como purificadores del aire en las zonas con más emisiones contaminantes, han pedido hoy los ingenieros de Montes.
Ha afirmado que se deben impulsar los mercados del carbono forestal e implicar al dinero público y también privado de las subastas de CO2 en la financiación de estos planes, con la biomasa como sector clave, ya que países como Estados Unidos ya están apostando por mercados oficiales nacionales de CO2 que descontarán en el futuro.
Han querido también destacar el papel de los bosques como reguladores del ciclo hídrico, mejorando la calidad del agua o frenando ríadas e inundaciones y como pantallas vegetales reductoras del ruido ambiental.
Por último ha destacado lo rentable de los espacios verdes: el ratio entre beneficios aportados (eliminar aire contaminado, interceptar agua de tormentas, reducción temperaturas) y coste de mantenimiento es de 1 a 8, por lo que los árboles son una buena inversión.