Las personas fallecidas serán valientes que quedarán para siempre en la memoria de nuestra profesión por defender con sus vidas aquello que los Ingenieros de Montes más apreciamos y a lo que debemos el ejercicio de nuestra profesión. Los brigadistas fallecidos trataban de proteger nuestro entorno natural, pero sobre todo trataban de salvaguardar la seguridad de las personas de las localidades cercanas. Por su ánimo de protección de nuestra sociedad, queremos expresar nuestra admiración por el esfuerzo de todas las personas que luchan contra el fuego.
Cuando el luto es noticia en el monte, los que trabajamos por él desde las distintas profesiones, tenemos la responsabilidad de empeñarnos con más ahínco en el ejercicio de nuestras funciones, que implican un futuro mejor para nuestro medio ambiente y la defensa de la sociedad, de la que el monte es fuente de vida.
Lamentablemente, y como sucede en la práctica totalidad de los incendios forestales, la mano del hombre ha sido la causante de este incendio forestal con tan tristes consecuencias. Los incendiarios que están provocando los incendios en Galicia deben ser perseguidos para evitar tragedias como esta y la degradación de nuestros montes, cuya conservación implica un inmenso esfuerzo para profesionales y Administraciones Públicas.
Desde el Colegio de Ingenieros de Montes respaldamos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la Xunta de Galicia en la persecución y puesta a disposición judicial de los delincuentes que incendian los montes y animamos a todas las personas implicadas en la lucha contra los incendios.