
Como Decano –Presidente, de la nueva Junta de
Gobierno del Colegio y Asociación de ingenieros de Montes que
me honro en presidir, tras las últimas elecciones, quiero manifestaros
la ilusión y el espíritu de trabajo, que todos los miembros
de la candidatura electa, ponemos a disposición de los ingenieros
de Montes.
Quiero agradecer públicamente, antes de nada, el trabajo realizado
por los compañeros que nos han precedido en la tarea de gobierno
del Colegio y la Asociación.
De cara al futuro, nuestro Programa para las elecciones
recoge los ejes principales del trabajo que vamos a desarrollar
durante los próximos cuatro años.
El ordenamiento de nuestra profesión, el fomento de la solidaridad
profesional y la mejor prestación de nuestros servicios a una sociedad
cada vez más exigente y con un mayor nivel de compromiso con el
medio ambiente, serán los objetivos capitales de la acción
de gobierno colegial.
El fortalecimiento de nuestra autoestima profesional, como
poseedores reconocidos por las universidades del conocimiento
necesario para resolver las cuestiones que el desarrollo sostenible plantea
a las
sociedades avanzadas, debe de ser una tarea de todos y
cada uno de nosotros, que redundará en beneficio del interés
general.
La colegiación, nos permitirá superar las dificultades, que la
acción profesional individual es incapaz de resolver, en un mundo complejo
y con necesidad de respuestas multidisciplinares a los problemas que la globalización,
el crecimiento demográfico, la escasez de agua y de energía, el
cambio climático o la deforestación, están planteando a
la Humanidad.
No estamos aislados, lo que ocurre en nuestro entorno, nos afecta y también
lo que nosotros hacemos, afecta a nuestro entorno.
Si hasta hace unos años nuestra profesión estaba básicamente
ligada a la gestión forestal, hoy ya no es así y tenemos que entender
el monte como origen, pero no como único fin y destino de nuestra profesión.
La solidaridad profesional, la ejerceremos, no para defender los errores que
podamos cometer, sino como soporte de nuestras verdades como un código
deontológico de buena conducta profesional.
Hago un llamamiento a todos, para compartir la ilusión que supone pertenecer
a una profesión vocacional tan ilustre, tradicional y pionera con frecuencia
en la aplicación y desarrollo de la ingeniería en la conservación
y defensa de la naturaleza, en las condiciones de dificultad que ha encerrado
el territorio forestal y que hoy está abierta al nuevo escenario del desarrollo
sostenible.
Aprovecharemos la tradición y avanzaremos hacia la modernidad, innovando
y perfeccionando la calidad de la prestación de nuestros servicios profesionales,
recordando el espíritu tenaz y persuasivo de los primeros ingenieros de
Montes.
Un fuerte abrazo,
José Carlos del Álamo Jiménez
Presidente-Decano
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